12 junio 2011

GIRELLE DI CANNELLA E CEDRO

Texto y foto pertenecen al blog http://zuccheriera.blogspot.com 



La traduzione in italiano della ricetta è disponibile cliccando QUI (oggi sí!)


Caracolas de canela y cidro


Me inquieta que, en cuanto aparece un rayo de sol, la gente empiece a despelotarse. Yo no puedo. Me miro esos siete u ocho cardenales en las piernas, un cónclave completo, que me he hecho dándome, con las prisas de siempre, por todas las esquinas. Y el recrecimiento de los pelos, que con el calor se puede llegar a cronometrarlo. Y ese gris londinense difuminado por todo el cuerpo y hasta por las ideas...no, yo en verano mejor me tapo, me enrollo sobre mi misma como una girella.


Cuelgo el cartel otra vez y me piro otro poco.
Feliz comienzo de verano,
Cannella
Para unas 12 caracolas.
Para el poolish, la noche anterior:
100 gramos de harina de fuerza
100 gramos de agua templada
5 gramos de levadura fresca de panadería


Mezclar todos los ingredientes en un contenedor hermético y dejarlos reposar toda la noche a temperatura ambiente. Al día siguiente, a este poolish hay que añadir:


400 gramos de harina panadera*
120/130 gramos de leche templada 
las semillas de una vaina de vainilla
1 cucharadita de sal
80 gramos de mantequilla en pomada
1 huevo a temperatura ambiente
100 gramos de azúcar


Para el relleno:
mermelada de cidro
canela en polvo


Añadir a la masa la mantequilla como último ingrediente, en trozos pequeños, amasando poco a poco, hasta obtener una bola lisa e homogénea. Colocar la masa en un contenedor hermético y guardarla en el frigorífico durante 24 horas. 
Después de este tiempo de reposo, estirar la masa hasta un grosor de 1 centímetro, dándole forma cuadrada.


Si la mermelada de cidro fuera muy espesa, se puede diluir con una par de cucharadas de agua caliente, antes de pincelarla sobre la masa estirada. Añadir canela en polvo con la ayuda de un colador muy fino. Enrollar la masa sobre sí misma y envolverla en celofán. Dejarla reposar en el frigorífico 30 minutos, antes de cortar las caracolas de un grosor de un par de centímetros.


Colocar las caracolas sobre la bandeja del horno, previamente forrada con papel vegetal. Dejar que doblen de volumen en un sitio cálido, tapándolas con un paño.
Antes de hornearlas, a 170º, con calor arriba y abajo, pincelarlas delicadamente con una yema de huevo mezclada con dos cucharadas de agua.
Aptas para ser congeladas.