Dicen que sea ésta la pasta más antigua del mundo.
Desde hace más de dosmil años, los testaroli se siguen amasando y cociendo únicamente en el territorio de la antigua ciudad romana de Luni, entre las provincias de Massa y Carrara, en la Lunigiana toscana (ver mapa pinchando aquí).
Toman el nombre de la cazuela de arcilla en la que se cocían y se siguen cociendo, el testo. El testo se pone a la lumbre hasta que esté ardiendo, entonces se le echa la masa y se ésta cuece en cuestión de segundos. Hoy siguen vendiéndose allí los testi de arcilla, pero también hay otros de hierro fundido, que es donde he hecho yo mi pasta.
Por la influencia de la cercana Liguria, los testaroli se suelen tomar con pesto, pero al ser tan porosas están aconsejados con cualquier salsa espesa, ya que la cogen muy bien.
Una manera rápida y sencilla de hacer pasta casera sin disponer de ningún tipo de artilugio especial.
Feliz comienzo de semana
Para 4-6 personas
500 gr de harina
2 cucharaditas de sal
agua templada
Mezclar la harina con la sal y añadir el agua, hasta obtener una crema no demasiado líquida.
Poner a calentar una sartén de hierro untada con aceite, o una sartén inadherente de unos 30 cm de diámetro. Cuando esté bien caliente, cubrir el fondo de la sartén con la masa semi-líquida, hasta un espesor de unos 3 mm. Dejar que el testarolo se haga por un lado, darle la vuelta y terminar de hacerlo por el otro y luego poner a enfriarlo.
Cuando esté completamente frío, cortarlo en tiras de un par de centímetros de ancho y luego cada tira en rombos de unos 3 cm de largo.
Para cocerlos:
Poner a hervir una cazuela grande con abundante agua salada y un chorro de aceite. Cuando rompa a hervir, apagarla y echar los testaroli, removiendo hasta que suban a la superficie. Escurrirlos con una espumadera y echarlos a la sartén con la salsa para servirlos.
Para la salsa:
500 gr de boletus
aceite de oliva virgen extra
sal y pimienta
un poco de ajo y perejil picados
nata espesa
parmesano rallado
Limpiar y trocear las setas.
Calentar el aceite con el ajo y el perejil, echar las setas, subir la llama y saltearlos hasta que estén hechos. Terminar con 5-6 cucharadas de nata, bajar el fuego al mínimo, salpimentar, tapar y dejar que la nata espese. Pocos minutos antes de mezclar la salsa con la pasta, rallas en superficie una abundante capa de parmesano y esperar a que se funda con la nata antes de remover.
Para conservar los testaroli:
Se pueden envasar al vacío enteros, o bien congelarlos cortados en rombos, sobre una bandeja y luego meterlos en una bolsa para que no ocupen espacio. Se cuecen sin descongelar.
DE TODO CORAZÓN:
Es un honor para mí anunciaros que se hace referencia a este blog y a su autora (¡con foto y todo!) en la página web de la Pasta Latini. Podéis verlo pinchando aquí.
Me tiemblan las piernas de la emoción. ¡Gracias Carla, no lo merezco!