Texto y fotos pertenecen al blog La Zuccheriera
Este blog nunca ha sido de muchos comentarios y yo siempre lo he agradecido mucho. El "jo que bueno", "hala cómo te ha quedado" repetidos 40 veces deben de ser embarazosos de asumir. Sin embargo detrás de cada silencio desde hace un tiempo sé que hay un potencial amigo, no un simple lector. Lo sé ahora gracias a la tecnología, porque durante muchísimo tiempo estuve convencida de que del otro lado de la pantalla no había nadie al que le pudiera interesar lo que guiso, lo que como y lo que pienso (soy bastante bastante pava en algunas cosas).
Estoy desbordada de cariño y no lograré devolveroslo porque me sobrepasa. Solo puedo hacerlo bajo forma de varias remesas de crostate virtuales, que es mi manera de decirle a alguien que lo quiero mucho.
La frangipane de arriba fue para Anna y Jorge y los dos siguen vivos a pesar de las amarenas caducadas en el 2009; cuando se dice tener buenos anticuerpos.
La de abajo la llevé a Madrid el jueves y era la crostata más especial del año porque reactivaba (con éxito) un complicado proceso de paz que se había encallado sobre un turrón navideño regalado en semana santa (no caducado, éste). Cómplice de la cosa buena, la mermelada de nísperos y cardamomo de Ajonjoli, adiccionada con chocolate negro. Y dejar una nota escrita a mano, que eso siempre llega al corazón.
El rato de amistad de ayer merecía hacer pan; amasado directo, quiero una vida descomplicada
y ñoquis como padres para tres
¿Qué queda hoy, 27 de agosto, Santa Monica, de todo esto? A continuación, el estado de la nación el día de mi santo: cansadita y algo insomne, pero bien, que nadie se preocupe. Sobre todo que no se preocupen los que se quedaron impactados cuando conté en twitter que me había cortado el pelo sola: aquí el resultado, si no me sale la revolución tengo un futuro como peluquera.
Y como es mi santo, me piro a algún lado. O me hago un regalo. O ambas cosas Las recetas están en el archivo, son viejas conocidas.
Besos de lunes, muchísimos,
Mo'
27 agosto 2012
24 agosto 2012
Gelato al miele, con noci e cioccolato
Texto y fotos pertenecen al blog La Zuccheriera
Faltaba esta receta, creo.
No estoy segura y le tengo miedo a un precoz y repentino alzheimer de todo lo español.
Ayer, por Madrid, yo sola, a salto de mata por dónde me guiaran los deseos. Hasta debajo del Bernabéu (el Mal). Preguntándome si cuando vuelva sabré llevar a un amigo por las calles; si, conduciendo, sabré volver a encontrar el camino hacia Salamanca. Serrano/Puerta de Alcalá/Cibeles/Gran Vía/Princesa/ AP6 A Coruña, los ojos cerrados, cuanto más tráfico, mejor.
No me he ido todavía y ya estoy echando de menos.
Esto es un desastre y no sé cómo remediarlo.
Manos sobre el volante, mucho camino todavía por recorrer. En el asiento de al lado, abrazos comprados en oferta a 4,95 en un autogrill español. Por amor a Italia y al timo. Acabaron en este tweet.
Novedades mientras empaqueto mi vida: la hora de la Revolución ha llegado, me he entregado a la Cosa Seria , a la izquierda de la izquierda, con gente de valor y que vale mucho la pena. Avisaré cuando haya construido la primera barricada italiana.
El domingo vuelve a pasar por aquí la liofilizadora sobre ruedas. Y serán ñoquis con ragú, sentados con amor en una cocina medio desmantelada. #Mesetariamente.
Muchos besos, muchos,
Mo' (aire soy al aire)
Para el helado, en la cubeta:
300 gramos de leche entera
200 ml de nata de montar
120 gramos de miel suave
3 cucharadas de ron miel canario
Cuando el helado esté mantecado añadir:
dos puñados de nueces limpias, trituradas
2 puñados de chocolate negro troceado
Faltaba esta receta, creo.
No estoy segura y le tengo miedo a un precoz y repentino alzheimer de todo lo español.
Ayer, por Madrid, yo sola, a salto de mata por dónde me guiaran los deseos. Hasta debajo del Bernabéu (el Mal). Preguntándome si cuando vuelva sabré llevar a un amigo por las calles; si, conduciendo, sabré volver a encontrar el camino hacia Salamanca. Serrano/Puerta de Alcalá/Cibeles/Gran Vía/Princesa/ AP6 A Coruña, los ojos cerrados, cuanto más tráfico, mejor.
No me he ido todavía y ya estoy echando de menos.
Esto es un desastre y no sé cómo remediarlo.
Manos sobre el volante, mucho camino todavía por recorrer. En el asiento de al lado, abrazos comprados en oferta a 4,95 en un autogrill español. Por amor a Italia y al timo. Acabaron en este tweet.
Novedades mientras empaqueto mi vida: la hora de la Revolución ha llegado, me he entregado a la Cosa Seria , a la izquierda de la izquierda, con gente de valor y que vale mucho la pena. Avisaré cuando haya construido la primera barricada italiana.
El domingo vuelve a pasar por aquí la liofilizadora sobre ruedas. Y serán ñoquis con ragú, sentados con amor en una cocina medio desmantelada. #Mesetariamente.
Muchos besos, muchos,
Mo' (aire soy al aire)
Para el helado, en la cubeta:
300 gramos de leche entera
200 ml de nata de montar
120 gramos de miel suave
3 cucharadas de ron miel canario
Cuando el helado esté mantecado añadir:
dos puñados de nueces limpias, trituradas
2 puñados de chocolate negro troceado
19 agosto 2012
Son cavoli e capperi
Texto y foto pertenecen al blog La Zuccheriera
Pensamientos esparcidos.
Lo principal: todavía me quedan correos por contestar: estoy en ello y los llevo siempre conmigo.
Que no quede duda de que este blog lo seguiré haciendo, es sólo cuestión de saber dónde y cuándo ... casi na', pero... adelante, Pedro, con juicio.
Me está costando mucho empaquetar las cosas de la cocina porque es casi como pretender ponerle papel de burbujas a esta Zuccheriera y a mí misma: misión casi imposible (al límite-límite a mí se me puede callar y empaquetar a besos, pero no en este momento).
La mudanza podría ser más breve, si leyera y escribiera menos, hiciera menos revolución y me angustiara más. Simplemente...no me da la gana.
En noviembre me tocará volver a España sin duda a por esta novela en construcción , que aparentemente tiene mucho de Italia e incluso algo de mí. Y a lo mejor me reconcilia con el autor, después de un tiempo sin amarlo exageradamente.
Me fui a Madrid a comprar bragas sólo por el gusto de tweetear momentos así y así y para jugar a ser Giovanna Tornabuoni asá y, sobre todo, nunca tomarme demasiado en serio.
Y el máximo que ofrece esta cocina en el medio de un verano revuelto, son coliflores y alcaparras, que en italiano es como decir problemas, complicaciones, dificultades. En fin, nada del otro mundo.
Besos, muchos,
Mo'
La coliflor la pongo al vapor dejándola al dente. A parte, preparo una salsa con un poco de tomate troceado, aceite de oliva, un diente de ajo, vino blanco, alcaparras, sal, pimienta, azúcar moreno de caña, orégano. Cuando la coliflor esté lista la repaso en la salsa a fuego vivo.
Pensamientos esparcidos.
Lo principal: todavía me quedan correos por contestar: estoy en ello y los llevo siempre conmigo.
Que no quede duda de que este blog lo seguiré haciendo, es sólo cuestión de saber dónde y cuándo ... casi na', pero... adelante, Pedro, con juicio.
Me está costando mucho empaquetar las cosas de la cocina porque es casi como pretender ponerle papel de burbujas a esta Zuccheriera y a mí misma: misión casi imposible (al límite-límite a mí se me puede callar y empaquetar a besos, pero no en este momento).
La mudanza podría ser más breve, si leyera y escribiera menos, hiciera menos revolución y me angustiara más. Simplemente...no me da la gana.
En noviembre me tocará volver a España sin duda a por esta novela en construcción , que aparentemente tiene mucho de Italia e incluso algo de mí. Y a lo mejor me reconcilia con el autor, después de un tiempo sin amarlo exageradamente.
Me fui a Madrid a comprar bragas sólo por el gusto de tweetear momentos así y así y para jugar a ser Giovanna Tornabuoni asá y, sobre todo, nunca tomarme demasiado en serio.
Y el máximo que ofrece esta cocina en el medio de un verano revuelto, son coliflores y alcaparras, que en italiano es como decir problemas, complicaciones, dificultades. En fin, nada del otro mundo.
Besos, muchos,
Mo'
La coliflor la pongo al vapor dejándola al dente. A parte, preparo una salsa con un poco de tomate troceado, aceite de oliva, un diente de ajo, vino blanco, alcaparras, sal, pimienta, azúcar moreno de caña, orégano. Cuando la coliflor esté lista la repaso en la salsa a fuego vivo.
15 agosto 2012
Cosas que se vienen conmigo (a mi pesar) (y 6)
La silicona no es buena ni pa' las tetas, ni pal' horno.
Es una opinión completamente personal.
Menos mal que por lo menos los moldes ocupan poco sitio.
Las tetas, no tengo ni idea.
Besos de fin ferragosto.
Un helado en mi Twitter. Bueno bueno. La receta...cuándo no se sabe.
Mo'
13 agosto 2012
Cosas que pasan en mi Twitter
No es hard como Anasagasti cuando le dice a Pérez-Reverte que llamándolo fascista se quedó corto.
Ni gracioso como el chiste del oso maricón (ahora gay) con el que Pérez-Reverte cerró el bar.
Es un tweet mudo.
Hablan los recuerdos.
La receta sólo la podrá leer quien conozca algo de italiano, lo siento.
Aquí y aquí .
Besos,
Mo'
Para Sandra, por el pudor. ;-)
Ni gracioso como el chiste del oso maricón (ahora gay) con el que Pérez-Reverte cerró el bar.
Es un tweet mudo.
Hablan los recuerdos.
La receta sólo la podrá leer quien conozca algo de italiano, lo siento.
Aquí y aquí .
Besos,
Mo'
Para Sandra, por el pudor. ;-)
12 agosto 2012
La barchiglia
Texto y fotos pertenecen al blog La Zuccheriera
Desordenada, caótica, dispersiva.
PS1: El diario se llama "Ma che freddo fa". Y sí, tengo una boca más grande que el acueducto de Segovia. No puede ser de otra manera, soy extralarge.
PS2: Nunca habría que escribir el PS de nada, porque es allí donde la cagas.
La barchiglia es un tipo de crostata con almendra, típica de Apulia.
Para la masa flora:
200 gramos de harina tamizada
80 gramos de mantequilla
una pizca de sal
vainilla
100 gramos de azúcar
1 huevo
Para el relleno:
3 huevos, claras batidas a punto de nieve, yemas batidas con el azúcar
150 gramo de azúcar
150 gramos de harina de almendra
1/2 cucharadita de canela en polvo
Añadir las claras batidas en último lugar a la crema
Para el glaseado:
150 gramos de azúcar fundido en 4 cucharadas de agua, a fuego lento. Añadir 50 gramos de chocolate negro.
Cocer a 170º, en la parte baja del horno, hasta que el interior cuaje.
Glasear cuando la tarta esté fría.
Desordenada, caótica, dispersiva.
Lo que nunca he sido.
Todo es urgente y todo lo quiero todo y enseguida. Así que horneo una tarta que deseo con fuerza desde que empiezo a desmigajar harina y mantequilla. Y, mientras, escribo en cuatro sitios a la vez, a mano, con teclas y en dos ordenadores, y envuelvo cosas en papel de burbujas y me lavo el pelo y hablo por teléfono y rallo el parmesano. Y al final del día algo de todo lo que he intentado hacer hasta tiene sentido. A veces.
Saco la tarta del horno, la glaseo atropelladamente, cuento los minutos para cortarla, son la siete de la tarde y en mi panza italiana es la hora de cenar. El tiempo de podar dos camelias.
Ahondo el dedo en el chocolate, está en su punto, rabiosamente corto y como un cacho y otro.
Y, con la misma urgencia, comparto con vosotros.
Besos de domingo endemoniado,
Mo'
PS1: El diario se llama "Ma che freddo fa". Y sí, tengo una boca más grande que el acueducto de Segovia. No puede ser de otra manera, soy extralarge.
PS2: Nunca habría que escribir el PS de nada, porque es allí donde la cagas.
La barchiglia es un tipo de crostata con almendra, típica de Apulia.
Para la masa flora:
200 gramos de harina tamizada
80 gramos de mantequilla
una pizca de sal
vainilla
100 gramos de azúcar
1 huevo
Para el relleno:
3 huevos, claras batidas a punto de nieve, yemas batidas con el azúcar
150 gramo de azúcar
150 gramos de harina de almendra
1/2 cucharadita de canela en polvo
Añadir las claras batidas en último lugar a la crema
Para el glaseado:
150 gramos de azúcar fundido en 4 cucharadas de agua, a fuego lento. Añadir 50 gramos de chocolate negro.
Cocer a 170º, en la parte baja del horno, hasta que el interior cuaje.
Glasear cuando la tarta esté fría.
09 agosto 2012
Cosas que se vienen conmigo, 5
Ella es lo que no puedo, no sé definir con palabras.
Y solo ella sabe cuáles son, entre éstos, sus banetones; que vinieron de Alemania, mucho antes de que existiera San Andrés. Artilugios para cunar el pan que habrán conocidos tres países diferentes (y todavía a lo mejor les quedan otros más por conocer).
Historias de este blog tan íntimas que casi hace daño desvelar.
Te quiero, Ana. (Ninguna de las dos nos andamos con rodeos. A dios -el mío con minúsculas- gracias).
Besos,
Mo'
PS: La tarta del te' de las cinco, la que he hecho un millón de veces. Un valor seguro. Receta aquí.
08 agosto 2012
Gelato di zucca e amaretti
Texto y fotos pertenecen al blog La Zuccheriera
La receta está unos posts más abajo.
Y pienso en todas las cosas que como yo sola, que siempre he comido yo sola.
Las tazas de Thun se vienen conmigo.
Y el perro...el perro dónde está... también se viene conmigo aunque solo sea en foto. Un rabioso igual que su dueña.
Besos para todos, muchos.
Mo'
La receta está unos posts más abajo.
Y pienso en todas las cosas que como yo sola, que siempre he comido yo sola.
Las tazas de Thun se vienen conmigo.
Y el perro...el perro dónde está... también se viene conmigo aunque solo sea en foto. Un rabioso igual que su dueña.
Besos para todos, muchos.
Mo'
Ulisse en la foto no me mira ni me besa, ofendido por no ser él único que estaba conmigo en ese momento;solo con él he sabido qué significa que alguien sea celoso, muy celoso
07 agosto 2012
06 agosto 2012
Cosas que se vienen conmigo (4)
Mi heladera.
De 1995. Su quinta mudanza. Su segundo viaje en coche a Italia (en el primero se vino).
Como su dueña, mejora sus prestaciones con los años.
;-PPPPPPPPPPPPP
Qué contiene: un helado de calabaza y amaretti.
Cómo se hace el helado: con 200 gr de nata de montar, 300 gr de leche, 70 gr de azúcar, 3 cucharadas de Marsala, una pizca de sal, 1/2 cucharadita de canela. A mantecar. Cuando esté, se añade a mano 2 puñados de amaretti desmigajados, mezclados con 250 gramos de mermelada de calabaza (o puré de calabaza hecho después de meter la calabaza al horno con azúcar moreno).
La foto final del helado, en los próximos días en Twitter. Si m'acuerdo.
Besos,
Mo'
@MonicaRBedana
PS: Entregué a la red el diario de mis mudanzas, tanto íntimas como materiales. Algunos ya han descubierto dónde está. Qué listos y, sobre todo, ¡qué paciencia! Más besos.
04 agosto 2012
Cosas que se vienen conmigo (3)
Siempre hay algo que estirar.
O alguien a quien dárselo en la cabeza.
En Twitter estoy haciendo un listado de las cosas que echaré de menos de España (y también de las que no. Arreglando cuentas). Iba a escribir que de este país echaré de menos la calidad de la radio (en general) y de la televisión pública. Ya no puedo poner ese tweet porque hoy se pierde independencia, honestidad y calidad de información. Y tengo ganas de lanzar los cuatro rodillos a la vez contra ese hombre gris que intenta ahogar el espíritu de este país (y no aguanto a los hombres grises porque he descubierto que, además, tienen cierta tendencia a pegarse como lapas a las mujeres independientes y utilizarlas como brújulas de un futuro que son incapaces de labrarse por ellos mismos. A la porra).
Éste es el tweet que me puso Juan Ramón Lucas ayer por la mañana, cuando le dije que los dos dejábamos nuestras respectivas casas al mismo tiempo, después de muchos años haciendo camino en compañía:
Tiempos de cambio y despedidas no son necesariamente tiempos de adiós y resignación. Mas bien al contrario. Suerte amiga, nunca te rindas.
Aquí nadie se va a rendir.
Besos de finde,
Mo'
PS:Last but not least: Anna contó aquí su historia de la crostata viajera. Yo solo añado que:
a)lo que sucede, conviene
b) la felicidad es una obligación
@MonicaRBedana
02 agosto 2012
El post de ayer no sería completo...
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