RECETA DEL DÍA



Cortar la cebolla muy fina y meterla en una sartén con las alcaparras trituradas, el orégano, un poco de aceite y un poco de agua de cocción de la pasta. Cocer a fuego vivo hasta que el agua se haya consumido. Añadir la salsa de tomate, la sal, la guindilla, el perejil y otro poco de agua de cocción. Bajar el fuego y dejar hervir dulcemente unos 20 minutos. Saltear la pasta en la salsa antes de servir.


Hervir el arroz dejándolo muy "al dente". Untar el fondo de una pirófila con la salsa de tomate, poner una capa de arroz, otra de mozzarella cortada en daditos, otra de jamón york cortado en tiras finas, la albahaca y unas cucharadas de parmesano. Hacer más capas hasta que se terminen los ingredientes. Terminar con salsa de tomate y parmesano.
Hornear en el horno caliente a 200º hasta que la mozzarella se deshaga y la superficie quede doradita y churruscante.
¡Una delicia!



Con unas tijeras, cortar e trocitos los filetes, quitando la grasa. En unas cucharadas de aceite rehogar la chalota en la olla express. Añadir la carne y las dos nueces de mantequilla y dejar que la carne se haga un poco.
Mientras, limpiar las alcahofas dejando sólo los corazones, cortados en gajos.
Añadirlos a la olla, salpimentar, añadir la pizca de tomillo, tapar y cocer unos 8 minutos a fuego medio-alto (depende también un poco de la olla, si se quema no quiero responsabilidades).
PASTA CON CALABACÍN Y TOMATES CHERRYSe corta el calabacín en rodajas finísimas. Se parten los tomatitos al medio y se vacían de las semillas.
En unas cucharadas de aceite se rehogan un poco la cebolla, el ajo y la guindilla, se añaden los calabacines, se sube el fuego, se tapa y se deja cocer unos 20 minutos, hasta que el calabacines estén doraditos. Se añaden los tomates y se termina la cocción de las verduras juntas. Se añade la nata y se remueve bien y, por último, se echa el parmesano. Se saltea la pasta cocida en la salsa y se sirve.

Se salpimenta la rucola como para ensalada, se mete todo en el mixer y se obtiene un puré.
Para el lecho de tomates cherry:
Se cortan los tomates en lonchas y se rehogan con una pizca de cebolla,una pizca de azúcar para evitar la acidez, sal y pimienta, hasta que estén hechos pero no deshechos (las rodajas tienen que quedarse enteras).
Para confeccionar la pizza:
Estirar la masa y colocarla sobre una hoja de papel vegetal en el molde que se vaya a utilizar. Distribuir los tomates cherry por toda la masa, luego unas lonchas de mozzarella y se termina con el pesto de rucola y el orégano.
Hornear a 220º unos 20 minutos. Servir con un hilo de aceite picante.
Y además...
¡He hecho unas chapatas buenísimas! Pinchad aquí.
Y también he hecho...

¡unas galletas de azafrán! Pinchad aquí.
Feliz fin de semana.

Como siempre, se pone a cocer un caldo vegetal con zanahoria, patata, un poco de cebolla, apio (en este caso abundante), una pastilla de caldo de verdura, un chorrito de aceite y un poco de nuez moscada rallada.
Mientras, se limpia el apio y se trocea muy fino (mejor en el robot de cocina). Se rehoga en un par de cucharadas de aceite, con un poco de ajo picado, sal y pimienta. Se deja a fuego mínimo incluso una hora y media, hasta que la verdura esté tierna.
Cuando la base esté hecha, se hace el risotto como siempre, añadiendo primero el arroz a la verdura para que coja sabor, y luego el caldo poco a poco. Se manteca con una nuez de mantequilla.
DE TODO CORAZÓN:
Para 4 personas:
Cortar la carne en daditos bastante pequeños. En una cazuela, calentar el aceite, echar la carne y freírla a fuego vivo unos minutos hasta que esté dorada.
Picar la cebolla y añadirla a la carne, junto con el curry. Mezclar y dejar cocer 5 minutos. Salpimentar.
Añadir los tomates con su jugo y la hoja de laurel. Dejar cocer a fuego medio una hora apróximadamente, hasta que la salsa esté bien jugosa.
Se sirve con polenta. Si no la tenéis, que no falte abundante pan.

Por la mañana, al levantarnos, limpiamos el pimiento, lo cortamos en tiras y lo ponemos en remojo en un vaso de leche. Allí lo dejamos toda la mañana, hasta que lo vayamos a utilizar para hacer la salsa. En ese momento lo escurrimos y lo apretamos bien con las manos para que se le vayan los restos de leche, y ya está, ya no repite.
En una sartén con 2 cucharadas de aceite ponemos a rehogar un poco de cebolla. Le añadimos la longaniza sin piel, cortada en cachitos con las tijeras. Dejamos que se haga un poco y añadimos el pimiento cortado en tiras o en cuadraditos. Salamos y dejamos que se hagan ambas cosas a fuego medio, hasta que la longaniza tenga bastante color y esté crujiente. Al final de la cocción añadimos un chorro de vino blanco seco, subimos el fuego y dejamos evaporar. Apagamos el fuego y reservamos.
En un recipiente ponemos el mascarpone y le añadimos un par de cucharadas del agua en la que se está cociendo la pasta. Mezclamos bien hasta obtener una crema lisa a la que le incorporaremos las 3 cucharadas de parmesano rallado.
Cuando la pasta esté cocida, la echamos en el recipiente con el queso, mezclamos bien y añadimos la longaniza con el pimiento.
¡Comed rápido que se enfría!


Repartir el aceite en dos sartenes.
En una se le añade la miga de pan triturada en el mixer, en la otra los filetes de anchoa, las aceitunas cortadas en rodajas y, eventualmente, las alcaparras.
Se deja que el pan absorba por completo el aceite y se tueste bien, hasta que sea de un color dorado intenso. Se sala ligeramente, se añade un toque de pimienta y se reserva.
Se dejan cocer a fuego lento las anchoas hasta que se deshagan, junto con las aceitunas para que cojan sabor. Cuando las bavette estén cocidas, se saltean en este jugo, se les añade la miga de pan tostada y se sirven.
Buon appetito!

En una cazuela con el fondo bastante gorso, se pone a derretir a fuego suave la mitas de la mantequilla. Se añade la carne entera y atada, para que no pierda la forma. Hay que dorarla muy bien por todos los lados, que tenga un aspecto casi asado, con bastante color.
Se añade el resto de la mantequilla, el aceite y el romero. Se deja cocer una media hora, sin dejar de darle la vuelta a menudo y bañándola siempre con la grasa del fondo.
Mientras, se cortan las patatas en daditos.
Se echa a la carne el medio vaso de vino, se sube un poco el fuego y se deja evaporar. Se añaden las patatas, se mezclan bien con la grasa y se dejan cocer más o menos tres cuartos de hora, salpimentándolas al final. Hay que bañarlas a menudo con la grasita de la carne, sin dejar que se peguen al fondo.
Cortar la carne en lonchas cuando esté fría, y salarla sólo entonces. Volver a meterla en la cazuela con las patatas antes de servirla.