31 octubre 2005

CREMA DI PATATE E CAROTE



CREMA DE PATATAS Y ZANAHORIA

Esto parece fácil...¡y lo es! Por lo menos si se tiene clara la proporción entre patatas y zanahorias. Además ha empezado la temporada de las patatas nuevas y las ecológicas de Arabayona que yo compro están de lo más harinosas. Tico, te va a salir muy rica.

  • 1 litro de caldo vegetal
  • 700 gramso de patatas
  • 300 gramos de zanahoria
  • una pizca de cebolla
  • sal, pimienta, aceite extra virgen

Se pelan las patatas y las zanahorias, se trocean y se cuecen al vapor. Mientras, se prepara un caldo vegetal con un litro de agua filtrada, una pastilla de caldo, aceite, nuez moscada, apio. Se sofríe una pizca de cebolla muy picada en un par de cucharadas de aceite. Cuando estén cocidas, se añaden las patatas y las zanahorias al sofrito y se deja que cojan sabor. Se bañan con un poco de caldo y se trituran en la batidora hasta conseguir una crema. Se vuelve a meter la crema en la cazuela y se añade caldo hasta que se logre la consistencia deseada. Se salpimenta (teniendo en cuenta que el caldo está salado) y se sirve muy caliente con un chorrito de aceite extra virgen crudo por encima.

NOTAS CON CORAZÓN

Va muy bien acompañar la crema con unos croûtons (me sale mi veta francesa, es inevitable) de pan tostado, pero a mí me gusta mucho añadirle unos daditos de tofu blando, así es un plato completito para el invierno.

30 octubre 2005

GAMBERI ALLA BÚZZARA


GAMBAS EN SALSA PICANTE

Ésta es una receta para mojar pan, mucho pan. Las gambas estarán buenas si las compráis buenas, pero la salsa ¡está buena siempre! Os aconsejo que antes de empezar a hacer las gambas hagáis el pan (por ejemplo unos panini bianchi, ver receta en el "Vínculo").

La búzzara es algo que se come mucho en la zona de Trieste y también en Croacia. Me trae recuerdos de infancia y de viajes con mi padre, de algunos buenos restaurantes de marisco en Portorose y de muchos restaurantes caseros de Trieste...

  • medio kilo de gambas peladas
  • un bote de tomate troceado al natural
  • ajo y perejíl
  • media guindilla
  • un buen vaso de vino blanco seco
  • una cucharada de nata de cocina
  • sal y pimienta
  • aceite extra virgen
  • una nuez de mantequilla

Poner en la olla a presión todos los ingredientes (el ajo y el perejíl muy muy picados), excepto las gambas y la nata, en frío. Cocer la salsa unos ocho minutos a temperatura máxima, después enfriar la olla y abrirla, para terminar eventualmente la cocción sin tapadera, hasta que la salsa esté muy restringida.

Añadir una cucharada de nata y remover bien para incorporarla a la salsa y, acto seguido, añadir las gambas, bajar la temperatura y dejar que se hagan a fuego lento poco a poco. La salsa deberá ser bastante densa y envolver muy bien las gambas.

NOTAS DE CORAZÓN

Este plato está mejor el día después de guisarlo, cuando la salsa está más reposada. Lo bueno es que pique un poco.

29 octubre 2005

CALZONE ALLA PUGLIESE



CALZONE AL ESTILO DEL SUR DE ITALIA

El calzone no es ni una pizza ni una empanada, sino todo lo contrario. Éste es especialmente sabroso y contiene los más típicos ingredientes mediterráneos.
  • medio kilo de masa para calzone, ver la receta en "Speciale pane&pizza"
  • un poco de cebolla
  • 200 gramos de aceitunas negras sin hueso
  • 100 gramos de queso pecorino rallado
  • 50 gramos de alcaparras
  • 10 tomates pera pequeños
  • 6 filetes de anchoa en aceite de oliva
  • perejíl, aceite, sal

Extender la masa en forma réctangular.

Preparar la salsa para el relleno limpiando los tomates, dejándolos sin semillas y cortados en tiras. Dejar dorar la cebolla cortada al velo en unas cucharadas de aceite de oliva y añadir los tomates. Dejar que se hagan y añadir las aceitunas cortadas an rodajas, las anchoas en cachos, las alcaparras y una cucharada del perejíl triturado. Dejar que todo coja sabor, salar y retirar del fuego. Añadir el queso pecorino rallado y mezclarlo bien a la salsa. Extender la salsa sobre la mitad de la masa y doblar la otra mitad por encima, como si fuera una carpeta. Sellar muy bien los bordes para que no salga el contenido.

Cocer en el horno caliente a 200º unos 30 minutos.

NOTAS CON CORAZÓN

Si no se dispone de queso pecorino, el grana o el parmigiano van muy bien. En cuanto a la cantidad de cebolla, depende de los gustos; donde pongo "un poco" cada uno puede hacer lo que quiera.

28 octubre 2005

MINESTRA DI ZUCCA, VERZA E SALSICCIA


SOPA DE CALABAZA, BERZA Y LONGANIZA

Me parece una tontería que hayamos adoptado la costumbre de celebrar Halloween y de esparcir calabazas por todos los lados. Aquí en la Vieja Europa se celebra el día de Todos los Santos, aquí en la Vieja Castilla se comen buñuelos de viento y huesitos de santo y en el pueblo de mi madre (Monselice-Padova-Italia) se celebra una hermosa feria agrícola con un gran mercado de cosas de todo tipo y lo que se come son frittelle.
Sea como sea, la receta con calabaza no podía faltar, pero no porque sea Halloween, sino porque este año las calabazas están buenas y dulces y para demostrar que los italianos no comemos sólo pasta, tenemos nuestros ricos platos de cuchara.
Para apróximadamente 6 personas:
  • 3oo gramos de calabaza sin piel ni pipas
  • 300 gramos de berza limpia
  • 160 gramos de arroz
  • 150 gramos de longaniza
  • una cucharada de cebolla
  • un diente de ajo
  • 1 litro de caldo de carne
  • aceite extra virgen, sal y pimienta

Se pica muy fina la cebolla y se sofríe en unas cucharadas de aceite junto con el diente de ajo. Se añade la longaniza, sin piel y cortada en trocitos. Se añade la calabaza, triturada muy fina en il mixer y la berza, limpia y cortada en tiras muy fina. Se deja que las verduras cojan sabor y luego se añade el caldo, la sal, se tapa y se deja cocer a fuego lento unos 45 minutos. Se añade el arroz y se termina la cocción. Se sirve la sopa espolvoreada de pimienta fresca molida.

NOTAS DE CORAZÓN

No vale con una salchicha cualquiera, tiene que ser longaniza, más bien llonganiza de Lérida, que es el único sitio que yo conozco en España donde hacen este tipo de salchicha con un abundante toque de pimienta. Es algo realmente exquisito, que me recuerda mucho las salchichas caseras de mi tierra. Si no se tiene este ingrediente es mejor hacer esta sopa sólo con los vegetales.

Solemos viajar a Lérida una vez al año y volvemos cargados con kilos y kilos de llonganiza, para congelar y para regalar. Le tengo que agradecer a María Ángeles este descubrimiento gastronómico, entre muchas otras cosas.

25 octubre 2005

RISOTTO AI GAMBERONI



ARROZ CON LANGOSTINOS

¡Me encaaaantan los arroces! Además me gusta hacerlos en equipo, yo preparo la base y mi marido manteca el arroz; se ha convertido en un auténtico maestro.

Básicamente casi todas las bases de risotto se hacen igual. Los de pescado llevan su propio caldito, que les da un toque especial.

  • 300 gramos de langostinos cocidos y pelados
  • aceite de oliva extra virgen
  • ajo y perejíl
  • una pastilla de caldo de pescado
  • apio y zanahoria
  • nuez moscada rallada
  • vino blanco seco
  • una sabanita de queso para mantecar
  • abundante , parmesano rallado

Se pelan lo langostinos, se cortan en trocitos con unas tijeras y se reservan las cabezas. Se ponen las colas troceadas en una cazuela, añadiendo todos los demás ingredientes en frío, es decir: unas cucharadas de aceite, el ajo y el perejíl muy picados y un buen chorro de vino blanco. La proporcion de ajo y perejíl tiene que ser generosa pero no exagerada, para que no "se coma" el sabor del marisco. Se mezcla todo bien y se enciende el fuego al mínimo; se deja cocer muy muy lentamente durante una hora. Mientras, con las cabezas de los bichos, un litro de agua filtrada, una zanahoria troceada, un poco de apio, la pastilla de caldo de pescado, un chorrito de aceite y un poco de nuez moscada rallada, se prepara un caldo, que también se dejará cocer durante una hora a fuego lento. Cuando tengamos lista la base por un lado y el caldo por el otro, empezamos a cocer el arroz. Se mezcla muy bien el arroz con la preparación de base y se va añadiendo el caldo (filtrado por un colador muy fino) poco a poco, según lo vaya pidiendo el arroz. El arroz tardará por lo menos media hora en hacerse y cuando esté listo se aparta del fuego y se le añade una sabanita de queso para mantecar todavía más.

Espolvorear con abundante parmesano rallado.

NOTAS CON CORAZÓN

El arroz tiene que ser el especial para risotto, que ahora se encuentra fácilmente en el Hipercor o en el supermercado de El Corte Inglés de la marca Riso Gallo. Para arroces de pescado me gusta mucho utilizar también un tipo de arroz ahumado que hacen en Cataluña y que en Salamanca se encuentra en La Tahona del Mercado, en el Mercado de San Juan.

La medida de arroz es de una tacita de café (espresso) por persona, más una "para la olla". Dejarlo más o menos caldoso es cuestión de gustos (el de la foto lo hemos dejado más bien caldoso, el próximo lo haremos all'onda, es decir, más espeso)

Os advierto que hacer risotto crea adicción.

BLANCO Y NEGRO



BLANCO Y NEGRO

Ya sabía yo que lo de mencionar los macarrones con chorizo iba a herir sensibilidades; de hecho me ha escrito la prima Rosa desde Alemania para decirme que sólo puede hablar así, y además públicamente, una persona que nunca ha probado los macarrones con chorizo de su madre. Nada más lejos de mi voluntad que ponerme a cuestionar la habilidad culinaria de la tía Carmina, sólo faltaba; lo único que quiero decir es que hay otros ingredientes, incluso ingredientes que sólo se encuentran en España, con los que condimentar la pasta. La receta que ofrezco a continuación se la dedico a Rosa para pedirle perdón, y a Inma y Luis porque me dieron la idea.

  • un bote de tomate troceado al natural
  • una lata de gula del norte
  • un puñado de gambas peladas
  • ajo al gusto
  • una guindilla
  • una pizca de cebolla
  • unas cucharadas de aceite extra virgen
  • sal, pimienta
  • spaghetti al negro de sepia

Preparar una salsa de tomate básica con la cebolla sofrita en aceite, el tomate sazonado y la guindilla (se puede cocer unos minutos en la olla a presión). Mientras, saltear las gambas con el ajo como si fueran "al ajillo", pero mucho menos fuertes; en los últimos minutos de cocción añadir la gula del norte, para que vaya cogiendo sabor.

Cuando la salsa de tomate esté hecha, añadir la mezcla de gula y gambas y dejar que cojan sabor. Cocer los spaghetti negros en abundante agua salada y rigurosamente al dente, y condimentarlos con la salsa.

NOTAS CON CORAZÓN

En caso de tener prisa, se puede condimentar los spaghetti sólo con la mezcla de gulas y gambas al ajillo, que por eso se los conoce como "blanco y negro", pero mi madre me ha enseñado que el tomate troceado está muy bien para ligar mejor la salsa.

A cada salsa le va mejor un determinado tipo de pasta (o al revés), así que aconsejo que para esta salsa sólo se utilicen spaghetti negros.

23 octubre 2005

TIRAMISÙ



TIRAMISÙ Y GRIPE AVIAR

Sólo me faltaba lo de la gripe aviar, justo ahora que acababa de conseguir huevos ecológicos a menos de 100 kilómetros de casa. Pues sí, sin huevos ecológicos nunca he hecho un tiramisù, porque a mí el huevo crudo me da mucho respeto; soy la típica guiri que nada más llegar aquí se cogió la típica cagalera por culpa del típico huevo crudo en mal estado, y esa es una experiencia que una no puede olvidar ni siquiera nacionalizándose (que no es todavía mi caso).
En fin, que yo no hago el mejor tiramisù del mundo, ya que ese mérito se lo apuntó hace mucho mi madre, pero tengo una receta muy buena y quien lo ha probado en mi casa lo sabe. Pongo dicha receta a disposición de todo el mundo, aunque me cueste un poco, porque con tristeza me parece que hasta que no termine la alarma de la gripe aviar yo no vuelvo a hacer este postre.
De todas formas en una de mis páginas favoritas, la de www.heavenlytiramisu.com , se encuentran recetas alternativas con cremas mascarpone que no tienen huevo. Uno puede reírse o intentarlo...
IL MIO TIRAMISÙ
  • 3 huevos
  • 50 gr de azúcar
  • unas gotas de esencia de vainilla
  • 300 gr de mascarpone
  • 100 ml de café fuerte
  • 100 ml de licor de café

Mezclar las yemas con el azúcar hasta obtener una crema. Añadir la esencia de vainilla y el mascarpone. Batir las claras a punto de nieve con una pizca de sal e incorporarlas lentamente a la crema, con movimientos de abajo hacia arriba.

Ya está hecha la crema, que es lo importante.

NOTAS DE CORAZÓN

De toda la vida en mi casa se ha hecho el tiramisú con el pandoro, el típico dulce navideño. Nada de savoiardi ni de bizcochos de soletilla. El pandoro tiene un año de caducidad, así que cuando está de rebajas se compran dos o tres y se hace tiramisù todo el año, y además sale más barato. Se corta en lonchas, que se mojan con una mezcla de café fuerte azucarado y licor de café y se hacen capas alternando la crema y el pandoro para terminar con crema espolvoreada de cacao en polvo. Si no hay pandoro disponible, hago una brioche en casa, pero éste es otro cantar, ya os lo contaré otro día.

NOTA DEL GOURMET

A Santo Domingo, República Dominicana, donde fui obligada y me comieron los mosquitos, valió la pena viajar sólo para descubrir la vainilla negra líquida, un auténtico manjar que nada tiene que ver con la esencia sintética que se encuentra por aquí. El primero que vaya por allí de viaje de novios o a tomar el sol, que me traiga un par de botes.

20 octubre 2005

CREMA DI ZUCCHINE ALLA VERBENA




CREMA DE CALABACÍN A LA VERBENA

En invierno, por la noche, siempre me apetece una cremita de verduras para calentar las tripitas. Más o menos las hago siempre de la misma manera, lo que importa es la buena calidad de la verdura y el toque final. Ésta está hecha con unos calabacines biológicos, un poco feos pero muy sabrosos, y poco más.
Dosis para 2 personas:
  • 3 calabacines pequeños
  • un poco de chalota
  • 3 cucharadas de aceite extra virgen
  • un litro de caldo vegetal
  • una cucharada de nata
  • un quesito tipo Caserío
  • sal y pimienta
  • unas hojas de verbena

Preparo el caldo con un litro de agua filtrada, una pastilla, un poco de aceite extra virgen, una pizca de nuez moscada rallada, y lo mantengo siempre caliente. Pongo los calabacines sin piel y cortados en trozos a cocer al vapor durante no más de veinte minutos. Mientras, pongo a sofreír una pizca mínima de chalota muy muy picada (casi invisible) en tres cucharadas de aceite extra virgen. Cuando los calabacines estén cocidos los añado al sofrito y dejo que cojan sabor; después de un rato los baño con un poco de caldo y pongo toda la mezcla en la batidora, para obtener una crema bastante densa. Después de batir todo, vuelvo a poner la crema en el fuego y le sigo añadiendo caldo hasta que tenga la consistencia que a mí me gusta. Salpimento, añado la nata y a fuego muy lento deshago el quesito. Retiro la cacerola del fuego, añado la verbena y la dejo reposar durante cinco minutos tapada. En este tiempo la verbena habrá desprendido su aroma y se podrá quitar.

NOTAS DE CORAZÓN

Cuando me siento muy inspirada o, simplemente, tengo más tiempo, hago un caldo un poco más "en condiciones" dejando hervir un rato, junto con los ingredientes de arriba, una zanahoria, un poco de apio y una patata. Evidentemente hay que filtrarlo antes de añadirlo a la crema.

FOCACCIA GENOVESE


MI FACCIO LA FOCACCIA/ME HAGO UNA HOGAZA

Hago el pan en casa todos los días desde hace dos años, es decir, desde que papá Noel me trajo la máquina de hacer pan. Al principio hacía solo pan de máquina, esos panes tipo Bimbo que están buenísimos cuando programas la máquina para desayunar pan recién hecho, pero que a mediodía saben todos un poco a lo mismo. Así que con el tiempo aprendí a dominar el arte de la pasta madre y de los panes cocidos en el horno.
Es el caso de esta sencilla hogaza, muy mullidita. Este tipo de pan se llama focaccia genovese y está muy buena para comer con embutidos, un buen jamón ibérico, un poco de lomo... De pequeños (y de no tan pequeños) mi madre nos llevaba todos los sábados por la tarde a dar una vuelta por Venecia, para que no diéramos la barrila en casa y aprendiéramos cosas. De vuelta hacia la estación de trenes, muy cerca de Rialto, parábamos en un bar donde hacían unos tramezzini (sandwiches) con este pan genovese que todavía me sueño con ellos por la noche. Manos a la obra.
  • 250 de agua templada
  • 4 cucharadas de aceite
  • 2 cucharaditas de azúcar
  • 2 cucharaditas de sal
  • 450 gramos de harina (mejor si es de panadería, tipo candeal)
  • 1 sobre de levadura liofilizada para pan

Para hacerla en la máquina, se utiliza el programa dough. Si se hace a mano, se mezclan y trabajan los ingredientes hasta obtener una masa ligera pero compacta y nada pegajosa, que se dejará levantar en un cuenco, lejos de corrientes de aire, tapada con un trapo en un lugar templado durante una hora.

Se forra la bandeja del horno con papel vegetal y encima del papel, con la yema de los dedos, se extiende la masa dándole forma rectangular. Se pincela la superficie con un par de cucharadas de aceite de oliva y se sigue distribuyendo el aceite uniformemente, trabajándolo con los dedos. Se calienta el horno a 50º y cuando alcanza la temperatura se apaga. Se mete la hogaza en el horno y se deja levantar durante media hora. En la superficie se formarán burbujas.

Se saca la hogaza y se mantiene en un sitio caliente mientras se vuelve a calentar el horno a 200º. Se hornea la hogaza hasta que la superficie esté uniformemente dorada (ver foto), unos 20 minutos apróximadamente.

NOTAS CON CORAZÓN

Para unos bocadillos guay del Paraguay tengo la costumbre de prepararle la cama al jamón con una emulsión de pan tomaca al estilo catalán, mezclando en la batidora unos tomates cherry muy hechos, aceite extra virgen, sal y pimienta. Probar para creer.

Además del aceite de oliva, está muy bien espolvorear la superficie de la hogaza con un poco de sal gorda.

19 octubre 2005

SUGO ALLA VODKA DEL NONNO RESIO
















SALSA A LA VODKA DEL ABUELO RESIO


Con los últimos tomates rigurosamente biológicos de esta temporada, preparo esta salsa un poco picante y de sabor decidido, cuya receta trajo mi abuelo Resio de su estancia (junto con la abuela, no es que se fuera a hacer fraile) en un convento de Gubbio hace muchos años.
La verdad es que, después de mucho años, nos sigue gustando muchísimo a todos y es como un pequeño omenaje al abuelo.

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS:
  • 1 kg de tomates maduros
  • 5 cucharadas de aceite extra-virgen
  • 1 diente de ajo pequeño
  • una guindilla
  • una copita de vodka
  • sal y pimienta
  • unas hojas de albahaca
  • una cucharada de nata

Troceo los tomates en cachos bastante menudos. Mientras, pongo a calentar en la olla express, sin tapar, a fuego muy muy lento, el aceite y el diente de ajo cortado en láminas. Cuando el ajo haya cogido color sin llegar a quemarse, lo quito y añado el tomate troceado, la sal, la pimienta, la guindilla y las hojas de albahaca. Remuevo bien todo y tapo la olla; dejo cocer a fuego bastante vivo unos diez minutos. Enfrío la olla bajo un chorro de agua fría, la abro y dejo que el tomate se termine de hacer del todo, sin tapar. La salsa debe quedar bastante espesa. Mientras, pongo a cocer la pasta en abundante agua salada. En este caso he hecho tripolini, una especie de cintas rizadas, de la marca Voiello, pero van muy bien penne y también farfalle, pr ejemplo. Cuando el tomate esté hecho, se le añade la copita de vodka, se sube la llama y se deja evaporar. Enseguida se agrega la cucharada de nata y se remueve bien, para que la nata ligue la salsa. Sirvo la pasta con abundante parmesano rallado.

----------------------

NOTAS CON CORAZÓN

Las ollas express españolas son muy buenas, mucho más prácticas, rápidas y limpias que las italianas. Esta salsa mi abuela la hace restringir en una sartén durante más de una hora, con el tomate que, a borbotones, salpica toda la cocina y parte del extranjero. Yo sin embargo he aprendido que la olla me ayuda mucho, y la aplico a mi cocina en muchísimas ocasiones para acortar tiempos.

Mi amigo Antonio, en La Tahona del Mercado de San Juan, aquí en Salamanca, tiene un buen surtido de pasta Voiello, una de las mejores marcas de pasta italiana, y tiene también algo de pasta Latini, el no va más.

No me gusta abusar de la nata, pero en muchos casos una cucharada liga muy bien muchas salsas. Tengo debilidad por la nata de cocina Président, espesa y sabrosa, mmmmm!

Merece la pena invertir 7 u 8 euros en un buen trozo de parmiggiano reggiano o de grana padano que se pueda rallar fresco cada vez que se quiera. Fuera sobrecitos de pseudo-queso-rallado, que, como mucho, contienen cortezas de quesos dusosos y huelen a pies veraniegos.



18 octubre 2005

LA PIZZA




TUTTI IN PIZZERIA


No existe sabado italiano sin pizza. O domingo. Después de siglos tragando engendros inmundos de tipo telepizzas, a base de dudosos ingredientes como pepperoni, salami y jalisco, llegó la hora de la revancha, de una pizza hecha totalmente en casa.
Para una masa fina y crujiente, lo mejor es mezclar harina de trigo con harina de maíz o con sémola. Las dosis son de tipo américano, van por cups&spoons, así le resultará fácil incluso a quien no tenga un peso electrónico. Suelo preparar la masa en la panificadora, pero se puede trabajar perfectamente con las manos, sobre todo los que vais tanto al gimnasio.
PIZZA DE HARINA DE MAÍZ
Esta cantidad es para dos pizzas grandes. Se puede congelar la mitad en un tupper en cuanto la masa termine de levantar; cuando se vaya a utilizar será suficiente con sacarla al mediodía para utilizarla por la noche. Queda como recién hecha.
  • 1 taza y 1/2 de agua templada
  • 1/4 de taza de aceite de oliva extra virgen
  • 3 tazas y 2/3 de harina
  • 1/3 de taza de harina de maíz, mejor si molida un poco gruesa
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 cucharaditas de levadura liofilizada para pan

Preparar la masa mezclando las harinas con la sal y la levadura y añadiendo por último los líquidos. Dejar que levante durante una hora y media en un lugar alejado de las corrientes de aire y templado (está muy bien calentar el horno a 50º, apagarlo e dejar la masa dentro, en un cuenco, cubierta con un paño húmedo).

Cuando la masa esté lista, congelar la que no se vaya a utilizar y extender la otra parte sobre una hoja de papel vegetal previamente enharinada. El grosor no deberá ser más de un par de milímetros. Cuando la masa esté colocada en su bandeja para hornear, agujerearla con un tenedor por toda la superficie antes de añadir los ingredientes de cobertura.
Y llega el momento estelar, la cobertura. Por favor, nada de españoladas. La base tiene que ser de tomate con sal, ni hablar de tomate frito. A veces en Hipercor se encuentra la passata que, como su nombre indica ;))), es una pasada, una salsa con tan sólo tomate natural y sal, muy restringida, con un gusto intenso y natural. Cuando no tengo passata tengo truco: cojo un bote de tomate TROCEADO AL NATURAL, lo dejo escurrir un buen rato en un colador fino para que se vaya el líquido y se queden sólo los trozos. Cubro la masa con estos trocitos de tomate y los espolvoreo con sal fina, eso es todo. Por encima del tomate se echa la mozzarella cortada en lonchitas (me refiero a la mozzarella de verdad, la que viene en bolsitas individuales con su suero; es muy buena la de la marca Carrefour y también la del Lidl, seguro que uno de los dos os pilla cerca), y luego todo lo demás. Como mi bandeja de hornear es bastante grande, suelo hacer la mitad con unos ingredientes y la otra mitad con otros. En ésta, un lado es de cuatro quesos (mozzarella, provolone, gorgonzola y afuega'l pitu, un queso asturiano de vaca muy sabroso) y el otro es de bacon ahumado, anchoas y...¡huevo!Por supuesto, la pincelada final la da el orégano, se puede echar generosamente; ahora se encuentra biológico y es buenísimo.
Ésta una pizza con ingredientes básicos, pero las combinaciones que a mí más me gustan son las que tienen verduras; os animo a que mezcléis rucola fresca y ricotta, tomates cherry con rodajas de berenjena o calabacín asado (o ambas cosas), ricotta y espinacas ligeramente rehogadas con mantequilla... Para paladares más fuertes, un clásico es atún y cebolla (utilizar chalota en lugar de la cebolla, y cortarla al velo). Para los que tengan el mar cerca, almejas y mejillones. Ya veremos estas posibilidades en otra ocasión.
Y finalmente...¡al horno! Hay que precalentarlo a 200º y dejar la pizza cocer hasta que los bordes estén doraditos y el queso completamente fundido. Es mejor vigilarla todo el tiempo, porque cada horno es un mundo.
Y éste es el resultado: un poco como este diario, un poco engorroso de hacer la primeras veces, pero en cuanto le coges el tranquillo...



SE OS ACABÓ LO DE COMER MACARRONES CON CHORIZO...
Después de trece años, todavía resulta exótico ser italiana en Castilla y León. Las cosas han evolucionado mucho desde que llegué, en todos los ámbitos, y ahora ya no me encuentro tan perdida como cuando necesitaba hacer 100 km hasta el más cercano Corte Inglés para sentirme a gusto haciendo la compra, para reconocer algunas marcas de toda la vida, para encontrar algún producto de mi tierra. No me avergüenza confesar que lloré de emoción en el pasillo de los quesos del Carrefour de Salamanca la primera vez que descubrí en el frigorífico (hace relativamente poco tiempo) la presencia de ¡unas hermosas lonchas de queso provolone! Diez años haciendo Melanzane alla parmigiana (berenjenas a la parmesana) con un invento llamado mozzarella danesa (más seco que el ojo de Inés, que lo tenía de cristal, y sin ánimo de ofender a los daneses productores de mozzarella) y, de repente, ¡se hace la luz en mi cocina!
Así que estas notas de cocina italiana -y no sólo- a mi manera van dedicadas a mi madre, una fuente inagotable de sabiduría culinaria, pasión y perfeccionismo y a todos esos amigos que aprecian lo que se come en esta casa y luego me tienen frita con el asunto de las recetas que no les salen.
Por eso os digo, chicos, que se os acabó lo de comer macarrones con chorizo. A por el mandil, ¡rápido!